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Miraflores: General Murazzo: “Fujimori y Montesinos bloquearon captura de Abimael en 1990”

El exoficial del Equipo de Investigaciones Encubiertas e Inteligencia de la Dirección Contra el Terrorismo (Dincote), teniente general PNP (r) Félix Murazzo Carrillo, reveló que la detención del cabecilla terrorista Abimael Guzmán Reinoso pudo haberse ejecutado el jueves 6 de diciembre de 1990, en lugar del sábado 12 de septiembre de 1992. Es decir, 1 año, 9 meses y 6 días antes de la fecha en la que finalmente cayó apresado el fundador de Sendero Luminoso. De haberse consumado la operación prevista en 1990, pudieron haberse salvado miles de vidas, sostuvo Murazzo. Félix Murazzo relató a La República que a comienzos de 1988, durante el primer gobierno del presidente Alan García (1985-1990), fue organizado el Equipo de Investigaciones Encubiertas e Inteligencia, como parte de la Dincote.

Funcionaba bajo la cubierta de Oficina de Asesoría Legal (OAL), que contaba con el apoyo de la Embajada de Estados Unidos. El Grupo OAL se inició con un cuadro reducido de oficiales y subalternos de la entonces Policía de Investigaciones del Perú (PIP), bajo la dirección del comandante Clodomiro Diaz Marín. El equipo de análisis estaba integrado por los capitanes Carlos Morán Soto y Carlos Carrillo Cubas, a cargo de quien habla, el comandante Félix Murazzo Carrillo. También estaba un grupo de observación, vigilancia y seguimiento (OVISE), del que eran parte los mayores Benedicto Jiménez Bacca y Marco Miyashiro Arashiro, dirigidos por el comandante Luis Elías Cuenca, recordó Félix Murazzo. Testigos.

General (r) Félix Murazzo (centro) y los comandantes (r) Clodomiro Diaz y Luis Elías. Foto: difusión,

Y se determinó que estaba escondido en una vivienda de la calle Buenavista 265, en Santiago de Surco, a 400 metros de la Comandancia General del Ejército, conocido como El Pentagonito, manifestó Félix Murazzo. El 27 de noviembre de 1990 (Fujimori había asumido el poder cuatro meses antes), durante una operación de inteligencia, los agentes hallaron entre la basura de la casa de Buenavista pedazos de hoja mecanografiada con anotaciones y medicamentos para la psoriasis. Un peritaje de grafotecnia determinó que el manuscrito era de puño y letra de Abimael Guzmán y las medicinas concordaban con la enfermedad que padecía el líder terrorista. Conversaciones telefónicas interceptadas a una colaboradora de la cúpula senderista, Nelly Evans Risco, quien había alquilado la residencia de Buenavista, confirmaron que Guzmán estaba en esa vivienda. Nosotros estábamos seguros al cien por ciento que Abimael Guzmán estaba en la casa de Buenavista, porque teníamos evidencias que así lo acreditaban, enfatizó Murazzo. El martes 4 de diciembre de 1990, el comandante Clodomiro Díaz Marín, entonces jefe del Grupo OAL, convocó a una reunión de Comando Operativo en la que asistió Félix Murazzo, Luis Elías Cuenca, los mayores Benedicto Jiménez y Marco Miyashiro, así como los capitanes Carlos Morán y Carlos Carrillo.

Sin embargo, Jiménez se opuso argumentando que no era el momento, que no había pruebas. Lo mismo hizo Miyashiro. El miércoles 5 de diciembre de 1990, un día antes de la fecha de la operación, el jefe de la Dircote, general Juan Oblitas Jaén, recibió una llamada del general Pablo Rivera Portal, advirtiéndole que tendría problemas si intervenía la casa de Buenavista. A los pocos minutos, el teléfono de Oblitas volvió a sonar.

Esta vez era el director de la Policía Nacional, el general Adolfo Cubas Escobedo, un alto oficial de la Guardia Republicana vinculado con Vladimiro Montesinos. Le comunicó que la operación en Buenavista se cancelaba, por orden de Palacio de Gobierno, detalló Félix Murazzo. El día de la operación policial, jueves 6 de diciembre, el general Juan Oblitas fue relevado del cargo como jefe de la Dincote y en su reemplazo el director de la PNP Adolfo Cubas Escobedo nombró al general Héctor Jhon Caro, quien ordenó abortar el plan para detener a Abimael Guzmán. Adolfo Cubas solo estaba obedeciendo al presidente Alberto Fujimori y a su asesor de inteligencia Vladimiro Montesinos. El gobierno de Fujimori había proyectado hacer un golpe de Estado a nombre de la lucha contra el terrorismo Y si Abimael Guzmán hubiera sido capturado en 1990, ya no tendría argumentos para la asonada del 5 de abril de 1992.

Por eso, Fujimori y Montesinos bloquearon la captura de Guzmán, argumentó el teniente general Murazzo. La versión de Murazzo fue confirmada por el ex jefe del Grupo OAL, comandante PNP (r) Clodomiro Díaz Marín. Fue testigo del día que el general Juan Oblitas recibió la llamada para no capturar a Guzmán en 1990. De haber sido capturado Guzmán el 6 de diciembre de 1990, se pudo haber evitado el asesinato de María Elena Moyano (15 de febrero de 1992), el brutal atentado de Tarata, en Miraflores (16 de julio de 1992), la matanza de La Cantuta (18 de julio de 1992), así como la explosión de más de 50 coches bomba y la muerte de 2. 000 peruanos inocentes, concluyó Murazzo.

Una carta dejada debajo de la puerta de la casa alertó al líder senderista que estaba siendo vigilado por agentes de la Dincote. Murazzo, cuenta con documentos, notas de inteligencia y testimonios de integrantes del Grupo de Especial de Inteligencia (GEIN) que respaldan su versión sobre el frustrado operativo para cazar a Guzmán en 1990.

Félix Murazzo Carrillo postula al Senado con el número 5 por el partido Demócrata Verde.

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